lunes, 31 de mayo de 2010

Cuando un cuadro tiene dueño...

Es algo que quiero compartir. En algún momento en el blog, les mostré mi primer cuadro, Tulipán en Rojo. Cuando llegue a casa esa tarde y se lo mostré a Ricardo mi marido, se sorprendió porque le gustó.. je je, Si, era mejor de lo que imaginó podría ser mi primer obra.
Me dijo Es para mi no? OBVIO que era para él.
Para mi fue gratificante que le gustara y también que lo quisiera. Está en casa, colgado arriba de su escritorio personal.
Ayer mi segundo cuadro tuvo dueño, en realidad dueña. Mi hermana Liliana, a quien tengo actualizada en el blog recibió de mis manos y con mucho cariño el cuadro Evolución Humana, ella también expresó su asombro al ver mis cuadros, y me dijo que le gustaba y eso me hizo muy feliz.
Al terminar un cuadro se siente una sensación muy especial, es algo muy personal, uno pone dedicación, tiempo (realmente para mi algo muy valioso) y trabajo. Cuando esta terminado es como un árbol con su fruto, es algo Completo, una semilla que uno cuido y puede ver en fruto.
Poder dársela a alguien que amamos es repito el término muy gratificante.
Mi hermana lo colgó de inmediato, algo que también me gustó mucho.
Gracias !
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